| EL NACIONAL - JUEVES 18 DE JUNIO DE 2009 | ESCENAS/10 |
Escenas
Además de la muestra, se programó una clínica para artistas dictada por Carlos Amorales
El año pasado, Carta sobre los ciegos, para uso de los que ven de Javier Téllez fue presentada en la Bienal de Whitney. La pieza fílmica en la que seis invidentes hablaban mientras tocaban un elefante fue una de las obras que atrajo a la crítica. Desde hoy, esta obra se exhibe en Venezuela como parte de la selección hecha para la muestra Acciones disolventes. Videoarte latinoamericano, que se inaugura a las 7:30 pm en el Centro Cultural Chacao. El video, así como el resto de las obras seleccionadas, hacen que el espectador se haga preguntas que cada tanto se deben refrescar: ¿qué dice el videoarte latinoamericano en la contemporaneidad? ¿Cómo lo dice? ¿Qué reescribe? La muestra convida a detenerse en estas y otras interrogantes, a pensar en puntos de partida y llegada para comprender esta tradición que forma parte de las prácticas del arte contemporáneo. Curada por Carlos Palacios, la exposición reúne parte del trabajo de seis artistas que constituyen una referencia importante en la escena actual del arte que se hace en video: además de Javier Téllez están Carlos Amorales, Mateo López, Magdalena Fernández, Liliana Porter y José (Tony) Cruz. Son seis artistas, dos ejes curatoriales, un soporte, el video, y un universo de temas. Palacios explica que el hilo de la curaduría hizo énfasis en el videoarte que parte del dibujo y del videoarte que hace énfasis en los comportamientos sociales de los seres humanos en relación con su experiencia cotidiana. "La exposición tiene dos ejes de sentido curatorial: aquellas obras cuya estrategia parte del dibujo como pauta para activar una imagen en movimiento, que surge de una estrategia clásica: la línea en el espacio. En este apartado se encuentran artistas como Tony, Mateo, Magdalena y Amorales. Un ejemplo es la obra de Magdalena Fernández, en la que el canto de sapos en la noche activa líneas animadas. En segundo lugar están las obras sensibilizadas por unas referencias ligadas a los comportamientos humanos y nuestras experiencias. Téllez involucra la experiencia del que no puede ver y Porter establece metáforas visuales que, como si se tratase de un teatrito, nos interpela a revisar nuestros propios prejuicios en relación con nuestros comportamientos sociales", señala Palacios. Para el curador, los videos sintetizan un universo de temáticas que tienen en la imagen en movimiento una respuesta visual. "Me interesaba tener a seis artistas pivotales en la práctica del uso del video. Me parece interesante, por ejemplo, que no sólo son videoartistas sino que todos tienen unos cuerpos de trabajo que, además del dibujo, también tuvieron cimientos en la escultura, las artes gráficas y el diálogo que surge entre estas prácticas y el videoarte", indica. Palacios se propuso desmitificar que hacer un video supone imprescindiblemente una complejidad tecnológica. Si bien es cierto que algunos requieren una gran producción, como los de Amorales y Téllez, también es cierto que el videoarte puede remitirse a las tecnologías más rudimentarias. El mexicano Carlos Amorales dictará una conferencia el 19 de junio y una clínica para artistas el 22 y 23 de junio. | ||||||||||||||||


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